El vicepresidente estadounidense, Mike Pence,
denunció este lunes que en varios países -- incluidos Irán, China, Nicaragua y
Venezuela-- las libertades religiosas están siendo atacadas.
La promoción de la libertad religiosa en el mundo se ha
convertido en una prioridad de Trump debido a la influencia de su
vicepresidente Mike Pence y su secretario de Estado, Mike Pompeo, que son
cristianos evangélicos y comparten religión con uno de los bloques de votantes
estadounidenses más fieles al mandatario.
Pence habló en la reunión justo antes que Trump y
arremetió contra el gobierno de Nicaragua, al asegurar que "está
prácticamente librando una guerra contra la Iglesia católica", y
Venezuela, donde dijo que el chavismo "usa las leyes contra el odio para
procesar al clero".
Trump ha defendido que los derechos de las personas no
emanan de los gobiernos sino de Dios y ha llamado a poner fin a la persecución
religiosa en todo el mundo en un acto en los márgenes de la Asamblea General de
la ONU.
"Nuestros derechos no emanan del Gobierno, emanan de
Dios", ha defendido Trump en el encuentro 'Llamamiento global para proteger
la libertad religiosa'.
"Hoy, con una voz clara, Estados Unidos llama a las
naciones del mundo a poner fin a la persecución religiosa", ha reclamado,
denunciando que el 80 por ciento de la población mundial se enfrenta a
restricciones a la libertad religiosa.
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