Los que se autoproclaman cristianos y
socialistas; Daniel Ortega y Rosario Murillo celebraron el 7 de diciembre la
Gritería a la Virgen María, pese a los asedios a las parroquias y a los
constantes ataques y descalificaciones a sacerdotes y feligreses.
La celebración la
hicieron encerrados en su residencia de El Carmen, rodeados solamente de sus
nietos y de algunos de sus hijos como Camila, Juan Carlos, Daniel Edmundo y su
nuera Xiomara Blandino.
En las imágenes
se puede observar el tedio de la celebración, pese a los esfuerzos de un
siempre sonriente Rosario Murillo, tratando de alegrar la jornada con un
«indio» en la cabeza. Un ejemplo es Xiomara Blandino pendiente de su celular y
varios niños con sueño.
La gorra que se
repartió en la celebración de los Ortega consistió en indios, chischiles,
caramelos y bolas de plástico.
Mientras la
familia Ortega Murillo gritan la Purísima, la Policía Nacional retuvo por más
de 12 horas al sacerdote Ramón Alcides Peña Silva, párroco del templo del
municipio del Jícaro, en Nueva Segovia.
El sacerdote
denunció la mañana de este domingo que fue liberado, después de permanecer toda
la noche en las celdas de la delegación de la ciudad de Ocotal.
Según el ralato
del sacerdote a medios de comunicación locales, la detención ocurrió a eso de
las siete de la noche de este sábado, miestras la Iglesia católica de Nicaragua
conmemoraba La Purísima.
El sacerdote
Ramón Alcides Peña Silva, regresaba del puesto fronterizo de Las Manos, cuando
lo detuvieron.
De acuerdo con el
relato, los policías le dijeron al sacerdote que lo detenían por "alterar
el orden público" dentro de la parroquia del Jícaro, durante las
eucaristías.
Al salir de la
cárcel el sacerdote denunció que mientras estuvo detenido tuvo que aguantar
hambre y sed, además que durmió en el suelo.
El padre Ramón
logró comunicarle a monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, Obispo de la Diócesis
de Estelí, que estaba preso y esta mañana lo dejaron en libertad.
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